no tenemos planeta B

MARCHA POR LA VIDA DE ESTE 22 DE MARZO Y LA OTRA MARCHA SILENCIOSA

Porque esta no es sólo una cuestión de credos e "iglesias", esta cuestión compete en primer lugar a la sociedad civil

Educador y especialista en Teoría del Conocimiento

ALDO LLANOS MARÍN

Publicado: 2014-03-18

Entrar en las redes sociales y leer los artículos que se escriben, tanto a favor como en contra de la Marcha por la Vida de este sábado 22 de marzo, me divierte y me entusiasma. Mejor aún, leerlos en LaMula me hace calibrar con mayor precisión las argumentaciones y los sentires de los cibernautas. Algunos son viejos conocidos, los típicos social confusos, liberales y marxistas, quienes patalean, se agitan y se desgañitan, al ver cómo –por suerte-, las posturas en contra del aborto y en favor del niño indefenso, son mayoritarias en nuestro país, mientras que del otro lado, muchos se muestran activos y optimistas por la realización de esta marcha ya que nunca baja de las cien mil personas, en comparación con los cuatro o cinco gatos que llevan las feministas pro aborto en sus comparsas.  

100 000 PERSONAS COMO MÍNIMO EN LA "MARCHA POR LA VIDA" 2013

Pero también me preocupa, y mucho, como aún se mantiene esta marcha desde una postura clerical, como si la defensa de un pequeño ser humano, es un asunto de religiosos, un asunto de credos e “iglesias”.

Está claro que el arzobispado y organizaciones abiertamente católicas la organizan, pero esto conlleva a un problema, y es el de sectorizar la defensa del ser humano más débil e indefenso, en la parcela de la religión organizada. Craso error.

La defensa de un ser humano, a pesar de la legítima intervención de la Iglesia Católica de modo más visible y de las iglesias evangélicas peruanas, numerosísimas en fieles como el Movimiento Misionero Mundial, debe ser liderada desde la sociedad civil organizada y a partir de allí, ser complementada por la religión organizada y no al revés. Allá los que cuestionen la presencia y rol de las iglesias en estas luchas, porque en su fervor ideológico –nunca se salen del manual del buen progre-, tratarán de minusvalorar las opiniones de los fieles organizados arrimándolas a la esfera de lo privado y lo singular, actitud discriminatoria y dictatorial, ya que cuando de derechos humanos se trata, todos estamos involucrados. ¿O es que por no compartir el credo relativista y la práctica progre uno queda inmediatamente amordazado y apartado de la participación activa en la vida política de nuestra sociedad?

Cuando la Marcha por la Vida es liderada por la religión organizada y la llenamos visualmente de parafernalia religiosa, puede construirse implícitamente una barrera o sesgo en la opinión pública, es decir, se crea la impresión de que la defensa de la vida le corresponde a los fieles de algún movimiento, comunidad o parroquia, ¿y los ateos que racionalmente se oponen al aborto?, ¿y los bautizados no practicantes que no están ni estarán de acuerdo con las ideas abortistas?, ¿y las asociaciones civiles de derechos humanos?, ¿y los gremios de trabajadores?, ¿y los profesionales de la salud?, ¿y los biólogos?, ¿y los estudiantes? Pues son todos ellos, gente como uno, los que debemos defender el primer derecho humano establecido, el derecho humano fundamental: el derecho a la vida.

¿Y donde marchamos si es que no nos gusta participar de una marcha de tinte clerical?

Pues en la Marcha por la Vida en lo cotidiano y ordinario. Entre ollas y herramientas de mecánica, entre papeles de oficina y bolsas de cemento, entre los surcos de un campo y las aulas universitarias. A esta otra Marcha por la Vida se va con ideas creativas, con argumentos racionales y científicos, con paciencia y mucha comprensión, sin atacar a las personas que puedan tener una posición distinta (mal informada en la mayor parte de los casos) sino a sus ideas trasnochadas, abriéndose paso en las aulas de clases y en los medios de comunicación, influyendo en los amigos y en todos los que nos conocen, haciéndoles ver que más allá de los eufemismos y la manipulación del lenguaje del que hacen gala los pro abortistas, jamás se ataca a la mujer que piensa en abortar, creando una conciencia social del hecho concreto del aborto (un asesinato), pero mostrando las salidas y alternativas que debe conocer una mujer para que eso no ocurra. Los marchantes de esta Marcha por la Vida silenciosa van llevando las manos extendidas y nunca levantarán el dedo acusador.

Pero allí no acaba todo, así como hacemos esta labor silenciosa y eficaz, inmersos en el pedacito de sociedad en el que nos toca vivir e interaccionar, también debemos acompañar en el dolor a las que abortaron y reconocieron su error, porque ellas mismas siempre serán el mejor testimonio de este drama que nunca libera a mujer alguna, sino todo lo contrario, siendo ellas además el mejor testimonio de lo que expresamos en nuestro discurso. Doy fe de eso.

¿Qué evidenciamos?

Debemos evidenciar hechos concretos, racionales y científicos, utilizar otro tipo de argumentos solo puede ser accesorio o secundario (como el uso de la Biblia). Estos hechos evidentes e irrefutables, desde la embriología, la antropología filosófica y la ética son:

1.- TODOS los seres humanos, (ojo con el “TODOS”) tienen derecho a la vida.

2.- La embriología demuestra que desde la concepción, unión del espermatozoide con el óvulo, ya aparece un nuevo organismo vivo, un nuevo ser humano distinto de sus progenitores y con características bioquímicas definidas.

3.- Toda persona humana tiene un ser personal (radicalmente libre, único e irrepetible) y un modo de ser, entre las que se encuentran las facultades inmateriales (inteligencia, voluntad y afectividad) y la corporeidad (cuerpo, emociones e instinto). Equiparar a la persona humana solo con la corporeidad, es un reduccionismo que soslaya la dignidad de la persona humana, basado en la fábula de que todas las facultades inmateriales son epifenómenos de la materia, afirmación insostenible hoy en día.

4.- La embriología desmiente que existan seres humanos pre personales (el fallido concepto de pre embrión) así como la biología y la anatomía, en unión con la antropología filosófica, demuestran que un ser humano, aún con severas discapacidades intelectuales, es, fue y será, hasta su muerte natural, un ser humano.

5.- No existe el llamado “aborto terapéutico”, porque de por sí, todo lo terapéutico cura, no mata. Este es un eufemismo que significa en realidad un aborto a mansalva. Se dice que este aborto debe aplicarse en los casos de parto con alto riesgo (de muerte) para la madre, pero esta es otra mentira, porque para empezar la ciencia ha avanzado tanto que estos riesgos son bajísimos o inexistentes si es que se ha seguido con la profilaxis y el mínimo de chequeos requeridos por el MINSA. En todo caso siempre se busca salvar la vida de los dos o de la madre, si es que así lo decide junto a su esposo o ella misma si está sola, pero no matar deliberadamente al bebé y encima legitimarlo. En el Perú el “aborto terapéutico” no está penado.

6.- En casos de violación, en primer lugar se debe atender psicológicamente a la víctima quién no tuvo la culpa de procrear de ese modo, y en segundo lugar se debe proteger la vida del inocente, es decir, preservar la vida de ese bebé quién no tuvo la culpa de su origen.

Ese bebé no deseado puede darse en adopción, teniendo en cuenta que hay muchas familias que ante la imposibilidad natural de procrear, sueñan con adoptar un bebé y darle una familia, es decir darle un padre y una madre que es lo que todo niño/niña necesita y merece.

Es curioso porque en una violación el culpable es el violador, y sin embargo los abortistas quieren aplicarle la pena máxima o sea la pena de muerte, ¡¡¡¡al inocente!!!!

7.- El aborto es una industria millonaria, una industria que gana mucho dinero manchado con la sangre de miles de niños inocentes. Esta maquinaria de la muerte genera millones de dólares a través de las clínicas abortistas y la venta de material quirúrgico y fármacos abortivos. Organizaciones como Planned Parenthood, la multinacional más grande de abortos en el mundo, colocan organismos de fachada como Inppares y financian a los tontos útiles de siempre, quienes sesgados por sus fantasías y delirios ideológicos, promueven el aborto como una “causa justa”. Entre estos se encuentran grupos como Manuela Ramos, Flora Tristán, Demus, Promsex, Católicas por el derecho a decidir (que de católicas no tienen nada) y demás colectivos de esa línea. Negociazo.

8.- La legalización del aborto no soluciona el problema de los abortos clandestinos, cuyas cifras presentadas por estas organizaciones, siempre están infladas y sobre estimadas. Esto lo hacen porque es parte de su estrategia para presionar a los estados y darle la categoría de urgencia de salud pública. ¿Y quiénes afirman esto?, pues ex abortistas que estuvieron por muchos años en esas organizaciones ostentando cargos de relevancia. Son reveladores los testimonios del doctor Bernard Nathanson, el mayor abortista de EEUU, quién cuenta como se falsearon los datos para conseguir la victoria en el dictamen de la Corte Suprema de su país en el caso Roe vs Wade que permitió la legalización del aborto, y de Abby Johnson, directora de una clínica abortista y parte del staff de Planned Parenthood, quién cuenta como se diseñan las estrategias para establecer las cuotas de abortos que permitirán crecer económicamente a la organización.

Estos y otros muchos testimonios revelan que en el fondo a los pro abortistas no les importa ni los bebés (eso está clarísimo) ni las mujeres, porque lejos de reducir los índices de abortos clandestinos, por la implementación del aborto “seguro y legal”, estos se mantienen mientras que los abortos legales empiezan a dispararse impunemente. Solo vean las estadísticas en España (aumento de hasta el 70 % en diez años) como esclarecedor ejemplo.

REPASEMOS ALGUNOS "CASITOS"

1.- Bernard Nathanson cuenta en su libro “La mano de Dios” y en su documental “El grito silencioso” como se inflan los datos de los supuestos abortos clandestinos para crear conmoción en la opinión pública. Las cifras reales estaban por esos años en los EEUU alrededor de los 100 000 casos, sin embargo, él y su equipo hacían campañas elevando la cifra a un millón. Estrategia típica utilizada frecuentemente en nuestro país.

2.- Abby Johnson cuenta en su libro “Sin planificar” como se busca incidir en la población juvenil ya que ellos son y serán sus “clientes potenciales” y como se forman las alianzas con los movimientos feministas pro aborto. Su labor de propaganda consistía en aprovecharse de la ingenuidad de los jóvenes para “enseñarles” que un embrión no era un ser humano sino un “amasijo informe de células” y así inducirlos a abortar con menos dilemas morales.

3.- La Sra. Norma McCorvey, fue la Jane Roe en la sentencia Roe vs Wade que permitió la legalización del aborto en los EEUU. Ella es hoy una activista Pro Vida que contó como manipuló su testimonio, según el guión pre establecido por las abogadas feministas que la asesoraron, en un mensaje televisado que se difundió en La Florida previo a las últimas elecciones presidenciales de su país. En su mensaje dijo sentirse “profundamente arrepentida” por los 50 millones de abortos que lleva la estadística oficial de su país. Estadísticas de las nada confesionales instituciones Centers For Disease Control (CDC) y el Instituto Guttmacher. Ni Hitler mató a tantos.

4.- Mientras tanto Sarah Weddington, la abogada que litigó el caso Roe vs. Wade en el Tribunal Supremo, pronunció un discurso en el Instituto de Ética de la Educación, en Oklahoma en mayo de 1993 en donde explicó por qué defendió la improvisada historia y los falsos cargos de violación de la mesera de Texas "Jane Roe", hasta llegar al Tribunal Supremo diciendo: "Mi conducta pudo no haber sido totalmente ética. Pero lo hice por lo que pensé fueron buenas razones." Si será…

5.- Sandra Cano quién fue "Mary Doe" en la sentencia Doe vs. Bolton que estableció el aborto inducido a petición como legal en los EEUU, dijo en una entrevista de enero del 2003: “¿cómo podía yo imaginarme un plan tan grotesco que tuviera como fin dar a las personas de una sociedad civilizada permiso para matar a sus propios hijos? ...En verdad yo nunca pensé que ellos usarían mis angustias personales por recuperar a mis hijos para su plan de legalizar el aborto a petición”

Irónicamente, y al igual que en el caso del bebé McCorvey, la gestación del bebé Cano llegó a término, nació y fue dado en adopción. Sin embargo, debido a estos dos casos, 50 millones de bebés han perdido sus vidas en favor del aborto “seguro y legal”.

6.- Estos y otros casos más se muestran de modo contundente en el documental “Blood money”  (Vea el trailer)

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9.- El aborto no libera a la mujer de nada. No la libera de la opresión masculina, si es que quiere hablar en clave feminista, al único que libera es al hombre, quien de pronto se libera de la responsabilidad de ser padre y de sostener no solo al hijo sino a la madre. Ahora, solo imaginen amigas mías que el bebé abortado sea una mujercita, ¿se puede hablar en ese caso de liberación femenina?

Es natural en la mujer ser madre, la gran mayoría de mujeres en este mundo se sienten plenamente realizadas con la maternidad, solo en casos de deformación moral se puede alegar que el bebé “es un “parásito” (que debe extirparse) ya que la maternidad agota a la mujer”, frase acuñada por una de las ideólogas del feminismo contemporáneo, Simone de Beauvoir. Fail.

¿Ilustrativo verdad?

Pues entonces si tienes un poquito de tiempo y estás de acuerdo con lo expresado, únete a la Marcha por la Vida de este sábado 22 de Marzo a las 9:00 am, en el cruce de las avenidas Brasil con Javier Prado, y si no estás de tiempo o estás sin ganas, entonces únete a la Marcha por la Vida silenciosa, que muchos de nosotros ya la emprendimos desde nuestro sitio concreto en la sociedad y ya van multiplicándose las adhesiones aunque sin causar mucho ruido ni “molestias”.


Escrito por

ALDO LLANOS MARÍN

Disfrutando del placer de buscar y alcanzar la verdad.


Publicado en

La dictadura del relativismo

Analizando el origen, sentido y finalidad de esta sin razón disfrazada de intelectualismo.